23/2/18

Ferrol, lugar sin futuro: hasta el Zara se va

"Se recogieron 3.500 firmas por Internet, los otros comerciantes del centro salieron a movilizarse y el alcalde de la ciudad mandó una carta al mismísimo Amancio Ortega para tratar de impedirlo, pero el Zara se ha ido de Ferrol.

Pasadas las 20 horas de este sábado una empleada activó con su llave la persiana eléctrica para que la tienda deje atrás treinta años de historia. De la marca estrella del imperio Inditex no quedará ni rastro. Y eso es mucho decir en este tiempo de capitalismo salvaje en el que son las inversiones de las multinacionales las que miden el pulso de las ciudades.  

La explicación del gigante textil es que ese comercio había dejado de ser rentable: quien quiera comprar en Zara deberá irse al centro comercial Odeón, en Narón, el pueblo de al lado. La decena de trabajadoras de Ferrol serán recolocadas en otros centros.

El portazo de Zara ha encendido la última alarma en un municipio que agoniza. Las viejas metáforas aburren de tan manoseadas: el Detroit gallego, el lugar sin niños, el pueblo donde perder es lo normal de aquel verso de Los Limones...

De los 81.255 habitantes censados en 1981 quedan 67.500 y no han pasado ni tres décadas. Últimamente mueren más del doble de personas de las que nacen y a determinadas horas entre semana el callejero parece territorio zombie. Con una media de edad de 48 años, solo un 14% de la población por debajo de la veintena y casi el doble de jubilados (26%) no es solo que no tengan futuro las tiendas de moda juvenil: es la propia ciudad la que está amenazada.

Porque antes que el Zara -por el que lloran ahora las pymes del centro, que lo veían como un foco de atracción de clientes, los políticos y el vecindario organizado- se había ido muchísimo más: 15.000 empleos de Astano y Bazán desaparecieron con las reconversiones de los astilleros públicos en los 80. 

Y el movimiento de las juras de bandera de la Academia Militar que se acabó con el fin de la mili obligatoria en los 90. Desde entonces han sido demasiados lunes al sol para una comarca entera que fue agonizando entre promesas gubernamentales y planes anticrisis que no acabaron de funcionar.

Javier Galán, presidente del comité de empresa de Navantia y toda una vida en los astilleros donde empezó hace 40 años, vivió la era buena de las grúas gigantes a pleno rendimiento y las gradas llenas de buques en construcción. Habla de una ciudad que no tiene nada que ver con esta. Y maldice la idea de haber puesto todos los huevos en la cesta del sector público: "Vivimos épocas donde parte de la flota de la Marina de Guerra estaba en Ferrol, un cuartel de instrucción donde se hacía la mili.

 Había otras industrias importantes, como la Peninsular Maderera, que montaba puertas en cadena antes de los 70, la fábrica de lápices, la Peninsular del bacalao. Poco a poco todo se fue al tacho y casi todo se centró en la administración pública. Hoy solo queda la empresa pública Navantia, las oficinas de la Xunta y el Ayuntamiento. Se creó un polígono industrial donde no hay empresas y se pusieron comercios. Merma la población, la gente más joven se va, a veces la ciudad parece muerta".

Su pujante pasado industrial ligado a algunas empresas vinculadas a la economía del régimen y del dictador Francisco Franco, que dio nombre durante décadas a la ciudad, nunca se recuperó. Los diferentes programas anunciados por las administraciones públicas -el Gobierno de Alberto Núñez Feijóo llegó a aprobar un Plan Ferrol para atraer inversiones en distintos sectores, no ha evitado que sea la ciudad con peor saldo vegetativo de la comunidad que lidera la pérdida de población en España (Galicia, con 12.683 muertes más que nacimientos en 2016).

Con semejante panorama ni siquiera extraña el último partido local que se acaba de registrar, Jubilados por Ferrol, que aspira a lograr uno o dos concejales y erigirse en llave de Gobierno en 2019. 

Luis María Taboada, pensionista de 74 años, que se pasó 40 tras el mostrador de una tienda de deportes, es su portavoz y sueña con que su experiencia y la de otros como él que vivieron los años buenos, sirva para que la ciudad deje de languidecer: "Los jubilados, podemos aportar conocimientos, experiencia y queremos implicar también a los jóvenes porque es necesaria también su visión.

 Habría que intentar diversificar la industria, el turismo no está desarrollado, con el patrimonio artístico, las playas, la gastronomía. Hemos pedido muchas cosas, no se nos ha tenido en cuenta y nos hemos convencido de que hay que estar dentro".

Cansado de ver los Plenos por Internet, el próximo objetivo de Taboada es tener asiento en el salón de sesiones. No lo tiene difícil el partido de los jubilados en una ciudad que ha hecho del desencanto su sistema político. Ningún alcalde ha revalidado el poder desde 1987. Cada legislatura hay uno nuevo. 

El último, Jorge Suárez, salió de una candidatura ciudadana llamada Ferrol En Común, e intenta gobernar con 7 de los 25 concejales y un pacto roto con el PSOE, que también se ha fracturado.

María Fernández Lemos se ha quedado dentro del Gobierno tras romper con el partido socialista, con el que concurrió en las listas como independiente. Admite que la situación económica en la comarca es muy mala desde hace décadas pero cree que la decisión de Inditex de cerrar el Zara responde más a un cambio de estrategia interna: "Les interesan más los centros comerciales en las ciudades pequeñas. A nosotros nos duele porque pedimos una reunión y ni siquiera nos recibieron. Amancio Ortega en sus inicios trabajó mucho por aquí y la verdad es que creo que Ferrol se merecía una segunda oportunidad".

 La concejal, arquitecta de profesión, sostiene que el comercio local debería también hacer un esfuerzo por modernizarse, aceptar la peatonalización que plantea el Ayuntamiento y flexibilizar sus horarios y admite que es un problema que decenas de bajos comerciales del centro, la mayoría vacíos, estén en manos de dos o tres familias que prefieren mantenerlos cerrados a bajar los precios.

Pasear por el centro es hacerlo entre escaparates con carteles de se vende o se alquila. Incluso en los alrededores de la calle Real, una esplendorosa zona de comercio repleta de vida décadas atrás, cuelgan los anuncios. En Idealista.es puede encontrarse de todo: oficinas, bares, gimnasios... Hasta el viejo cine Avenida de la calle Dolores construido en 1945 se vende ahora por un millón de euros, con sus 900 metros cuadrados, sus dos plantas y su entrada directamente de la calle.

Manolo Aller, leyenda local del equipo de baloncesto que maravillaba en la vieja cancha de A Malata junto a Nate Davis y llegó a ser internacional en 20 ocasiones, también echa de menos aquellos años de bullicio en el pabellón y en las calles que fueron los ochenta. "No eran solo que en los astilleros trabajasen 17.000 personas, es que cada mes y medio venían 5.000 personas a las juras de bandera.

 Lo que ha sufrido esta ciudad y lo que le queda por sufrir es brutal. Tengo dos hijos, el mayor de 21 años y no veo perspectiva. Yo llegué con 15 para jugar al baloncesto desde Ponferrada y ya me quedé. Me siento ferrolano, es un lugar idílico, por su emplazamiento, sus playas, su patrimonio. Han fallado muchas cosas, tal vez se vivió muy a expensas del trabajo público. 

Todos nos acomodamos, pensabas que nunca iban a desaparecer los astilleros y luego mira... Es como si siempre estuviésemos esperando a que viniese alguien de fuera a solucionarlo y mientras va desaparenciendo todo, los astilleros, el deporte, las pocas empresas que había... Y es un drama porque la ciudad tiene unas posibilidades enormes. Nos falta créernoslo, duele ver cómo se deshabita".

El derrotismo parece haberse adueñado de un pueblo que ni siquiera se ha atrevido a echar abajo el muro del arsenal militar que le obliga a vivir de espaldas a la ría. Al menos a los astilleros ha empezado a llegar alguna buena noticia: los pedidos de dos grandes buques para Australia, además de las cinco fragatas F100 encargadas estos años por la Armada garantizan trabajo para una década más. 

El plan industrial todavía está por discutir con los sindicatos pero Galán, el presidente del comité de empresa, está esperanzado: "Parece que hubiésemos pasado los años peores".

Desde el balcón del Ayuntamiento que mira al Zara que se ha ido, María Fernández tampoco se resigna: "Los ferrolanos hemos sido siempre gente luchadora. Hemos vivido demasiado pendientes de las administraciones pero también se empieza a ver gente que quiere emprender y nuevas generaciones con una nueva mentalidad".

 El cabeza de cartel de los jubilados también tiene sus recetas: "necesitamos diversificar, apostar por el turismo, tenemos un rico patrimonio, y una buena gastronomía". Los deseos los comparte Aller, la estrella del baloncesto: "Es un lugar idílico para vivir y ahora además está bien comunicado".

Pero la estadísticas oficial evidencia que la situación es crítica. Ferrol necesita algo más que buenas palabras o planes industriales pintados sobre un papel para sobrevivir."         (José Precedo, eldiario.es, 17/02/18)

22/2/18

Vigo es pionera en un servicio que permite a las mujeres solicitar en qué punto bajan del transporte público

"A pesar de ser viernes, la lluvia que no ha cesado de caer durante el día deja en Vigo calles solitarias y centelleantes. Son las once y media de la noche, aunque la sensación es de madrugada. El autobús nocturno comienza su ruta casi vacío. En el asiento más cercano al conductor se acomoda una veinteñera menuda que va escuchando música. 

Ana Blanco va a bailar a Samil, una zona de la ciudad repleta de paseantes durante el día y despoblada de noche. Es una de las primeras jóvenes que el viernes estrenó el servicio nocturno de autobús que permite a las mujeres solicitar que este se detenga fuera de la parada. Vigo es pionera en España implantando esta iniciativa que pretende aumentar la seguridad de las mujeres y que ya estudian otras urbes.

“Vigo es una ciudad segura, pero todas las medidas que podamos tomar para hacerla más segura, las vamos a tomar”, argumentó el alcalde de la ciudad, Abel Caballero, en la presentación del servicio. 

A partir de las diez y media de la noche y en todas las líneas urbanas, las usuarias pueden indicar al conductor dónde quieren parar dentro de la ruta establecida. Cuando llegan al destino tienen que descender por la puerta delantera para que el chófer garantice que no hay ningún riesgo para su seguridad, ni de agresión, ni vial, pues podrían no ser vistas por otros vehículos.

Unas mil personas

Blanco así lo hace, informa al conductor de que se bajará un poco antes de su parada para apearse más cerca de la discoteca a la que acude a bailar. Lo hace todos los viernes y confiesa que, especialmente cuando vuelve a su domicilio, muchas veces tiene miedo, así que la iniciativa le parece muy positiva: “Ahora sé que puedo parar más cerca de mi casa”, apunta.
El número de personas que se desplaza en Vigo en los servicios nocturnos durante el fin de semana ronda las 1.000.

 La ciudad cuenta con zonas poco habitadas y otras de baja iluminación, aunque el Concello no ha delimitado tramos más o menos peligrosos en las rutas. Se trata de proporcionar una “seguridad adicional” a las mujeres, de ahí que se haya implantado en todas las líneas, aunque se haga efectivo especialmente en los llamados búhos, ya que estos son los únicos que circulan toda la noche. Calculan que el retraso que se puede ocasionar en el servicio con estas paradas es mínimo.

Aunque a trazo grueso parece una medida positiva, el Concello de Vigo reconoce que tendrá que ir “aprendiendo con la experiencia”, pues pueden presentarse situaciones que amplíen el objetivo del servicio, como que los hombres de avanzada edad también puedan beneficiarse de él. El Concello informa de que lo que sí está descartado “es que pueda aplicarse a personas en sillas de ruedas ya que las paradas no cumplen con las medidas de seguridad necesarias”.

Ana González, otra usuaria de las líneas nocturnas, cuenta que esta es una de las dudas que se han escuchado en las conversaciones de autobús durante la semana previa al arranque: “La gente se preguntaba cómo iba a funcionar y si solo podían usarlo chicas”. Sostiene que el servicio ha sido bien acogido a juzgar por los comentarios que ha escuchado.

Ella, después de trabajar, se queda muchos viernes en el centro de la ciudad tomando algo antes de volver a su domicilio. El pasado viernes así lo hizo y no dudó en usar el servicio para caminar lo menos posible desde donde se baja del autobús hasta su casa. Recalca que le proporciona seguridad y considera que resulta bueno como medida disuasoria.

Las plataformas feministas no se muestran del todo conformes porque, aunque valoran la intención de los Ayuntamientos, reiteran que el foco debe ponerse en los agresores y no en las víctimas. De esta forma reclaman que haya más presencia policial en las calles, mejor alumbramiento público, campañas de sensibilización y, sobre todo, educación en el respeto y la igualdad."               (Andrea Nogueira, El País, 19/02/18)

21/2/18

Ayatollahs en Santiago y la teocracia española. La Iglesia organiza un "desagravio" al apóstol Santiago para protestar por un pregón de Carnaval

"En cada ocasión en que alguien osa hacer algún tipo de burla que roce, siquiera de un modo banal, a la religión católica, una exaltada y violenta horda de groseros inquisidores emerge de sus catacumbas para atizar de nuevo las antorchas de los autos de fe. Y en cada ocasión se escucha, entre amenazas de muerte e insultos homófobos y machistas, más o menos la misma cantinela: “¡a ver si tienes cojones a meterte con Mahoma!”, “¡vete si tienes huevos a decirles esto a los de la mezquita de la M-30!”.

Reconociendo, en suma, que el integrismo islámico y el suyo propio es lo mismo, que a ambos les molesta e indigna de igual modo el ejercicio de la libertad de expresión y que en lo único que difieren es que los fundamentalistas islámicos que asesinan, ponen bombas o condenan a muerte, “tienen más cojones”. 

La última víctima de esta chusma enfurecida es el dramaturgo compostelano Carlos Santiago. Carlos Santiago lleva tres décadas siendo unos de los referentes principales de la vida cultural gallega. Licenciado en filosofía, formó parte de algunos de los grupos de música más singulares de este país. Fue uno de los fundadores del Grupo Chévere, reciente Premio Nacional de Artes Escénicas, y de la Sala NASA, un espacio cultural de excelencia, genialidad y divergencia con el que toda una generación estamos en deuda.

Publicó poesía, ensayo, teatro y hoy desarrolla su carrera como dramaturgo, actor y monologuista en Portugal. Pero todo esto es solo el trazo grueso de una breve reseña biográfica de solapa de libro y no es capaz de explicar su importancia como núcleo irradiador de cultura.
Exactamente igual que ocurría con el llorado NARF, la importancia de Carlos Santiago se eleva sobre los hechos concretos de su brillante carrera artística. 

Ambos pertenecen a ese género de personas que funcionan como consejeros colectivos, como modelos de coherencia y compromiso vital con la sociedad y el arte; esos que son los primeros en abrir un camino que otros transitan después. Y para que un país tenga una vida cultural viva y fecunda son imprescindibles estas personas, los pioneros en todo, los que siembran, los que siempre ven un poco más lejos que los demás y es su mirada lejana la que expande también nuestro universo posible. 

Sin embargo hoy, como tantos otros en tantos otros lugares de España, una figura de este relieve está siendo acosada y escarnecida por un enjambre de articulistas de los que no se sabe interés, conocimientos ni talento en arte alguna y de los que bien se puede dudar a ese respecto viendo las nulas destrezas estilísticas y las carencias gramaticales que exhiben.

 Uno de estos ubicuos opinólogos podrá tener maestría en Derecho Constitucional, pero cuando despotrica sobre dramaturgia con su estilo desabrido y machacamartillo causa sonrojo. Por debajo de él, volando al unísono en escandalosa bandada negra de vencejos, otros aún peores hacen del periodismo un revoltijo de ensordecedoras murmuraciones. 

El instigador de la caza de brujas fue el fanzine decimonónico local, El Correo Gallego. Pero pongámonos en contexto: unos días antes, el periódico había organizado una fallida performance junto al portavoz del PP local, Agustín Hernández, de cuya talla política ya hablamos en otras ocasiones. 

Ante el solícito fotógrafo de El Correo (quien le sostenía entre sus útiles fotográficos una misteriosa jarra), Agustín se dedicó a hurgar con un palo encontrado allí mismo en la ribera del Río Sar con objeto de denunciar la suciedad de sus orillas. El antiguo Conselleiro de Medio Ambiente removía el lodo buscando trapos con el palo y, ante la mirada estupefacta del público congregado, arrojaba luego los desperdicios a la corriente.

 La grabación en vídeo de las gorrinadas de Agustín pronto se hicieron virales y no solo lo dejaron otra vez en ridículo sino que inutilizaron la campaña de acoso que estaba en marcha contra el Concello gobernado por las Mareas. En esa tesitura, alguien tenía que pagar y servir de chivo expiatorio. Y fue a Carlos Santiago, pregonero del carnaval, al que le tocó la china. Mala suerte. 

Ese día, en su línea de rigor periodístico, El Correo Gallego se hizo presuntamente eco de los comentarios de “una familia indignada” que les llamó por teléfono denunciando las expresiones “soeces” del pregón. ¿Estaban cubriendo el acto los redactores de El Correo? Claro que no. Para esto ya están los correveidiles. ¿Cabe mayor reconocimiento de ineptitud en lo que debe ser el acto de informar? 

Desgraciadamente para todos sus inquisidores, las palabras del pregonero no se recogieron —que se sepa— en ningún soporte audiovisual y, por tanto las disquisiciones sobre su exacto contenido no pasan de ser meras conjeturas, cotilleos o juicios de valor de alguien dijo que otro dijo. Aunque, por supuesto, esto no es ningún impedimento para el tipo de periodismo que practican La Voz de Galicia y El Correo Gallego. 

Ya que nadie tenía datos concretos sobre que lo que allí ocurrió sus gacetilleros tuvieron que hablar una y otra vez de oídas intentando vilipendiar pero sin concretar, no fueran a incurrir ellos mismos en delito de injurias. Esto dio lugar a un sinfín de intervenciones de personas encolerizadas que no sabían muy bien por qué causa. Carlos Luis Rodríguez o Xosé Luis Barreiro Rivas pasan por ser articulistas serios. Ambos —entre otros muchos vociferantes gacetilleros— juzgaron con duros improperios el contenido de un pregón que ni escucharon, ni leyeron, ni conocieron ni una frase textual, salvo por ciencia infusa o inspiración del Espíritu Santo. 

Este caso, y otros semejantes, podrían parecer los últimos estertores de los nostálgicos, de esa vida de postguerra en ciudad provinciana con sus ecos de sociedad, su misa diaria, su mojigatería carpetovetónica y sus compadreos de copazo y puro en el casino. Pero evidencia algo más. Evidencia la absoluta falta de rigor y ética periodística de medios que están a años luz de toda deontología profesional.

El Correo Gallego es un ejemplo permanente de obscena manipulación diaria. Si el Islam prohíbe la representación de Dios, El Correo prohíbe las fotografías del Alcalde Martiño Noriega del que jamás en tres años ha publicado una foto. Y no será por la falta de elasticidad de sus fotógrafos, que han sido retratados ellos mismos tirados en el suelo para fotografiar baches o baldosas rotas tal como si fueran el Abismo de Helm.

 Día sí y día también, el catálogo de tergiversaciones, omisiones y falsedades se exhibe de un modo casi impúdico y la víctima no es solo Carlos Santiago, sino la ciudadanía de Compostela, una ciudad donde este modo de entender la libertad de prensa impide el derecho de sus vecinos a una información veraz. 

Esto, desde luego, sería muy legítimo si no fuese porque El Correo Gallego, en precaria situación económica, se nutre muy golosamente con un incesante caudal de dinero público con el que la Xunta de Galicia lo mantiene en respiración asistida. La legislación prohíbe subvencionar a entidades con deudas con la Hacienda Pública pero sí permite firmar Convenios. Una búsqueda en la web de la Xunta de Galicia arroja nada menos que 138 los firmados con esta empresa editorial.

Para ponernos en perspectiva, la misma búsqueda arroja cuatro resultados cuando se trata de la Editorial Galaxia, emblema de la literatura galega. Y ninguno con gobiernos del PP.
Algunos de estos convenios son, además, verdaderamente asombrosos. 

Como el de de 115.000 euros para difundir las virtudes de la ciudad de Santiago; los 17.000 euros para mejorar la imagen de los productos de pesca, en una villa tan marinera como la compostelana (repetido varios años) o, mi favorito, el firmado por 15.700 euros con la Consellería de Industria para la emisión de un programa que había finalizado meses antes, la organización de un foro empresarial del que yo no hallé noticia y la publicación de “al menos cuatro páginas en un año” sobre iniciativas de ese organismo.

Es de esperar que se publicasen, al menos, esas cuatro páginas, pero quizá no sería mala idea que alguna diputada o diputado de En Marea o el BNG se interesase por estos expedientes. Multiplíquese las cifras de cada convenio por 138 y súmesele otro medio millón de euros por la compra de fondos de archivo. Resulta una cantidad respetable. Quizá no estaría de más recordarle a los articulistas de ese medio, permanentes denunciadores del “despilfarro” en políticas sociales, que sus sueldos provienen en gran medida del mismo dinero público del que tanto abominan cuando son otros, y no ellos, los beneficiarios. 

Lo cierto es que todo este lamentable asunto podría considerarse un vulgar sainete: chismorreos de familias escandalizadas, vigilias religiosas de desagravio, políticos aragoneses pidiendo explicaciones sobre el trato dado a La Pilarica, exconselleiros de Medio Ambiente encerdando ríos, analistas hablando de algo que nadie oyó… El problema es que en la teocracia española, otros episodios sainetescos han terminado con persecución judicial, como el del tuitero de Cádiz. 

Lo que diferencia este caso de otros similares en los que el fundamentalismo religioso amenaza la libertad de expresión, es que, en esta ocasión, los inquisidores ni siquiera sabían exactamente qué perseguían. Como ellos, yo ni lo sé ni me importa. Todos tenemos derecho a satirizar, también la religión. Y en carnaval, más. Es parte de su idiosincrasia: los disfraces burlescos de curas y monjas a los que la cuaresma pone fin. 

Una de las escandalosas expresiones que se le atribuyen a Carlos Santiago es que el Apóstol tenía unos grandes huevos. Cuesta trabajo creer que a un sector que suele militar en el rancio machismo y que estima tanto tener cojones le moleste que se pondere la hombría de Santiago Matamoros. Aunque para cojones dignos de figurar en un chiste de vascos, los de sus discípulos Teodoro y Atanasio, que trajeron sus restos desde Judea en una barca de piedra. 

Al contrario que sus detractores, no me parece Carlos Santiago un experto en testículos. Quizá erró en la estimación del tamaño. Aunque probablemente el verdadero error, el monumental y catastrófico error que sin duda cometió, fue pensar que las libertades de las que disfruta en Portugal rigen igual en la teocracia monárquica española."                 (Jorge Armesto, El Salto, 19/02/18)


"La Iglesia organiza un "desagravio" al apóstol Santiago para protestar por un pregón de Carnaval.

El próximo sábado, 17 de febrero, la Catedral de Santiago acogerá un "acto de desagravio" al Apóstol. Un evento que tendrá como objetivo protestar mediante una sesión de oración contra el pregón de Carnaval pronunciando la pasada semana por el actor y dramaturgo Carlos Santiago, que en el espectáculo interpretó a uno de sus personajes más habituales, una parodia del propio apóstol Santiago.

En un comunicado emitido por el arzobispo compostelano, Julian Barrio, y recogido por Europa Press, el Arzobispado dice sentir "pena" por lo que consideran un "deplorable" espectáculo. Según ha trascendido en los últimos días, entre el clero molestaron expresiones como alusiones a "los huevos" del icono religioso o bromas sobre la Virgen del Pilar y chanzas sobre las catedrales de ambas ciudades.



"Santiago y la Virgen del Pilar están vinculados a la memoria y a la vida de esta ciudad y a todos los Caminos que conducen al sepulcro del Apóstol" y "sin ellos no seríamos lo que somos". "No es de recibo" que se "pueda despreciar gravemente" a estas figuras", añade el comunicado, que llega tras varios días en los que la polémica ha sido agitada fundamentalmente por un diario impreso local.

El PP de Santiago y también el grupo de este partido en Zaragoza, que ha reclamado al alcalde de la ciudad que se dirija al gobierno santiagués para reclamar disculpas, se han unido a una protesta que el regidor compostelano, Martiño Noriega, ha enmarcado en el contexto de la libertad de expresión. "El pregonero es un dramaturgo que ha hecho una intervención humorística que puede que no a todo el mundo le guste" o "puede molestar", señala.

En este sentido, Noriega lamenta que surja un nuevo debate "regresivo" en el que "los límites de lo políticamente correcto cercenan la expresión artística" y, preguntado al respecto este jueves, ha resaltado que "mucha gente" que "está hablando" de lo sucedido ni siquiera "ha escuchado" el pregón, "contextualizado dentro de la sátira y la crítica de un espacio de Carnaval".

"Yo -zanja Noriega- no voy a ser cómplice de lo que entiendo que es una manipulación y que, incluso, puede llevar a situaciones que he vivido estos días, desde esta polémica", con la recepción de diversas "amenazas de muerte" a través de las redes sociales. Algunas de ellas las ha mostrado el propio  alcalde de Santiago a través de sus perfiles en Facebook y Twitter. (...)"              (eldiario.es, 15/02/18) 

20/2/18

Buscando a onda perfecta na Costa da Morte


"Esta fin de semana a Costa da Morte tivo unha nova visita ilustre. Unha visita que comeza a repetirse, a do gran surfeiro Axu Muniain que anda sempre na procura dunha boa onda salvaxe. E a Costa da Morte xa ten demostrado que ten un mar bravío, polo que cada ano volve a esta bisbarra, en pleno temporal, para cabalgar a coñecida como onda Mutante, unha gran onda que só se pode ver nesta comarca.

Acompañouno Sebastian Steudtner, bicampeón mundial das olas XXL. Tamén contaron coa compañía do muxián Felipe Sar, gran surfeiro e coñecedor das mellores praias da Costa da Morte para coller grandes ondas. Pero, nesta ocasión, non houbo tanta sorte, e só se puideron conformar con ondas XL. O sábado foi un día completo, e conseguiron rubir grandes ondas. 

O domingo baixou o mar e cambiou o vento e non houbo sorte, e o luns probaron en Nemiña.
Desde a Asociacion de Profesionais de Turismo da Costa da Morte (APTCM), que patrocinou parte da viaxe do mundialmente coñecido surfeiro, amosáronse “encantados” con esta visita. 

“Pensamos que a Costa da Morte ten un potencial enorme para este deporte e consideramos que todo o que teña que ver coa práctica de deportes, así como os diferentes campeonatos e demáis eventos deportivos que se podan propiciar na Costa da Morte implican o maior coñecemento do noso entorno, e polo tanto, un aumento de visitantes no Xeodestino”, indicaron."          (Galicia Confidencial, 14/02/18. Coa colaboración de QPC)

16/2/18

A carta de dimisión do xefe de Oftalmoloxía de Pontevedra retrata o desbordamento da lista de espera

"O colapso e a elevada lista de espera en cataratas levaron o xefe do servizo de Oftalmoloxía do Complexo Hospitalario de Pontevedra (CHOP) a presentar a súa dimisión. Nunha carta na que explica a súa marcha, Pedro Corsino Fernández aclara que foi froito dunha "decisión meditada" e explica tanto a saturación no seu departamento como a falta de resposta do Sergas ás súas queixas, suxerencias e peticións.

Así, na carta á que tivo acceso Praza.gal, o doutor explica que "o principal problema (político)" do servizo de oftalmoloxía no CHOP son a lista de cataratas e a "longa" lista de espera previa á consulta de cataratas no Hospital Provincial. 

Segundo explica, foron varias as veces nas que expresou as súas queixas a varias direccións, mesmo a través dun correo no que expresaba as orixes dos problemas "e as súas posibles solucións". Entre elas, di, propuxo a contratación dun oftalmólogo para levar a cabo operacións cirúrxicas de tarde que aliviasen a carga acumulada. "A resposta foi o silencio". 

Malia insistir, di Pedro Corsino Fernández, a resposta do Sergas "volveu ser o silencio", polo que solicitou unha xuntanza coa xerencia na que expresou de forma "dramática" a importancia do problema e pediu solucións como condición para non presentar a súa dimisión. A resposta, desta vez, foi unha proposta que o profesional considerou insuficiente. 

"Non é só cuestión de pasar os enfermos da lista de espera de consulta de cataratas á lista de espera cirúrxica (moi importante para dar visiblidade política ao problema), senon de aumentar a nosa capcidade cirúrxica tanto no Hospital Provincial como no do Salnés". 

Así, o doutor resume a situación explicando que as listas de espera "duplicáronse en 2017" ao pasar dos 228 pacientes en espera estrutural cunha media de agarda de 23,4 días a unha lista de 488 doentes e 45,9 días de media. "Ante esta evidencia confirmada semana tras semana e denunciada por escrito, adoptouse algunha medida? Mudou algo? Non, nada", lamenta na carta. A todo isto, advirte Corsino Fernández, a dirección do centro decidiu "incluír, de forma inmediata, 12 pacientes máis cada día na lista de espera; 60 á semana e 240 ao mes".

Ademais, o profesional oftalmólogo pregúntase a razón pola que se reduciron as actividades extraordinarias, como a que el reclamaba, a pesar do menor financiamento.  "Non, é simplemente a consecuencia dun acto político no sentido de 'poder ou capacidade para elixir ou seleccionar a asignación de recursos".

"Ante esta situación", remata o médico, "véxome incapaz de dirixir e liderar este proxecto, un proxecto no que non creo e no que a experiencia do último ano confírmame como de imposible realización". "Podo non estar no certo e si haber unha solución: derivar os pacientes á medicina privada, pero aí non estou disposto a chegar porque non se estaría facendo unha boa admnistraión dos recursos públicos", finaliza quen pediu a xubilación voluntaria e deixará o seu posto ao finalizar este mes. 

A dirección da área sanitaria quixo deixar claro que "respecta" a decisión de dimitir e pedir a xubilación voluntaria e que "agradece" o seu traballo destes anos á fronte do servizo, pero aclara que ao chegar ao posto hai once meses xa detectaron problemas de funcionamento que debían "resolverse", entre eles a "demora importante" na consulta de cataratas. 

Aseguran que a única solución proposta polo xefe do servizo só contemplaba establecer unha actividade extraordinaria e estable de cirurxía polas tardes e que non aceptou a proposta de mellorar a xestió."                       (Miguel Pardo, Praza Pública, 14/02/18)

14/2/18

Juicio a un hombre que agredió con un machete a un vecino por pisar su finca

"J.R.F.V., de 60 años y sin antecedentes penales, será juzgado este martes en la Sección Segunda de la Audiencia de Pontevedra, acusado de agredir con un machete y una piedra a un vecino con el que mantenía un conflicto por los lindes de sus fincas en la localidad de Bueu.

La fiscalía solicita para el acusado una condena de seis años de prisión por un delito de lesiones y otros ocho de alejamiento de la víctima, a la que no podrá acercarse a menos de 120 metros. También pide el fiscal que el acusado indemnice a su vecino con 22.300 euros como consecuencia de los daños físicos y estéticos por las heridas recibidas y al Sergas, por la asistencia sanitaria en una cuantía que será determinada en la sentencia.

La agresión tuvo lugar el 1 de marzo de 2016, en torno a las cuatro de la tarde, cuando el acusado paseaba por su propiedad y observó que su vecino estaba pisando sus lindes, una finca en el lugar de Vilar-Outeiro, en Bueu, por los que ambos estaban enemistados desde varios años antes.

Según el relato de los hechos que hace la fiscal Emma Doval en su escrito de acusación, el acusado agarró entonces un machete y se acercó a su vecino por detrás, y tras tocarle en un hombro se abalanzó sobre él. A continuación se produjo un forcejeo cuando la víctima intentó sacarle el machete, por lo que ambos cayeron al suelo, quedando el agredido debajo del acusado.

Una vez que J.R. logró inmovilizar a su vecino, agarró una piedra y comenzó a darle repetidos golpes en la cabeza, mientras también le metía los dedos en los ojos y le decía: “No pisarás más mi finca”. Los gritos de la víctima pidiendo auxilio fueron escuchados por otro vecino que en esos momentos estaba trabajando en una finca cerca de allí. Este acudió a socorrer al herido mientras el procesado soltó el machete y la piedra y dejó a la víctima en el suelo.

Según los informes periciales, a consecuencia de los golpes recibidos, el hombre sufrió una herida inciso contusa en la zona occipital y en el cuello, además de una hemorragia en el ojo derecho por perforación ocular, daños en el derecho, con pérdida de la capacidad visual, y cortes en una mano.

También se le apreció un traumatismo craneal leve y otro cervical, además de un estrés agudo. Debido a las lesiones recibidas, estuvo hospitalizado quince días para recuperarse de las intervenciones quirúrgicas y precisó otros 142 para seguir un tratamiento, aunque le han quedado secuelas visuales por las que todavía requiere atención.

En concepto de responsabilidad civil, el procesado deberá indemnizar a la víctima con la cantidad de 7.300 euros por las lesiones causadas, mientras que por las secuelas, perjuicio personal y daños estéticos que le ha causado, el importe estimado que deberá pagar el acusado es 15.000 euros que se verán incrementados por los intereses de demora."            (Elisa Lois, El País, 22/01/18)

12/2/18

A Xunta nomea a ex-conselleira Mosquera directora dunha empresa pública dous meses despois de colocala a dedo

"A finais de novembro a ex-conselleira de Sanidade Rocío Mosquera foi presentada polo seu sucesor, Jesús Vázquez Almuiña, ante o persoal da empresa pública Galaria, responsable da tecnoloxía sanitaria do Sergas, como a súa nova directora, e o presidente Feijóo gabou a súa capacidade para ese posto. 

 Porén, a Xunta non fixo pública a convocatoria para cubrir esa praza ata máis de dúas semanas despois, o 15 de decembro. E non foi ata este xoves, máis de dous meses despois, que se fai oficial o seu nomeamento para un posto outorgado a dedo que xa viña ocupando de feito. 

O proceso para designar a Mosquera directora de Galaria volveu pór en evidencia a discrecionalidade do Goberno galego para nomear a dedo os altos cargos das empresas públicas obviando os procedementos aos que el mesmo se obrigou. Esa discrecionalidade sempre se deu, tanto na Xunta como noutras administracións, en postos que son considerados de confianza, pero foi o Goberno de Feijóo o que modificou a lei para establecer un procedemento de selección

Un procedemento que admite que eses nomeamentos se realizarán “por libre designación”, pero que obriga a cumprir cunha serie de formalidades como que os posibles candidatos presenten as súas solicitudes e sexan avaliados. 

No caso de Mosquera vén de quedar en evidencia ata que punto a discrecionalidade do Goberno galego pasa por riba desas formalidades. A convocatoria oficial para cubrir a praza non foi publicada no Diario Oficial de Galicia ata máis de dúas semanas despois de que Rocío Mosquera fose presentada como nova directora de Galaria, polo que partiu con vantaxe á hora de preparar a súa candidatura para o proceso fronte a outros posibles competidores, no caso de que os houbese. 

Esa situación foi denunciada polo deputado do PSdeG Julio Torrado, que ironizou con que “calquera persoa podería presentarse, pero atrévome a xogar un café co conselleiro a que adiviño para quen vai ser o cargo”.

Ante a pregunta parlamentaria do socialista ao respecto, o Goberno galego respondeu que a designación de Mosquera producírase de xeito provisional á espera de que se resolvese a convocatoria realizada posteriormente. Esa resolución vén de facerse oficial no DOG deste xoves, no que o conselleiro de Sanidade publica a orde que nomea a Mosquera directora-xerente de Galaria. Unha orde con data de 22 de xaneiro, máis de dous meses despois de que a ex-conselleira fose elixida a dedo polo Goberno galego.

Por outra banda, a entrada en Galaria de Mosquera, funcionaria de carreira e conselleira entre 2012 e 2015, produciuse tras a saída da súa anterior directora, María Luisa Brandt, para asumir a xerencia do hospital concertado vigués de Povisa. Unha fichaxe que se concretou sen ningún período intermedio de incompatibilidade

A traxectoria de Brandt, enxeñeira industrial especializada en organización, discorrera na súa maior parte en empresas de consultoría, cun breve paso por Caixanova, antes do seu nomeamento en 2009 na empresa pública Galaria. Tras oito anos de experiencia á fronte da máxima tecnoloxía sanitaria do Sergas, Brandt fichou pola privada Povisa."            (David Reinero, Praza Pública)

9/2/18

Corrubedo, A Lanzada e Rodas nas Cíes, entre as zonas costeiras máis vulnerables ante o cambio global

"Cales son as zonas de costa máis vulnerables no contexto de cambio global? Esta é a pregunta que tentaron resolver investigadores do Departamento de Xeografía da Universidade de Santiago de Compostela (USC). Os resultados obtidos mostraron que tan só unha pequena parte do litoral, un 0,02%, presenta unha vulnerabilidade máxima, mentres que o 4,52% da fachada costeira presenta valores de alta ou moi alta vulnerabilidade.

Para determinar o grao de vulnerabilidade das distintas zonas do litoral galego aos temporais ou os posibles cambios ambientais"., os científicos analizaron as variables físicas que afectan os primeiros 100 metros da fachada marítima: pendente, altitude, orientación, tipo de costa, litoloxía, cambio no nivel do mar, altura media de onda e distancia á liña batimétrica dos 20 metros.

O uso de ferramentas SIG (Sistemas de Información Xeográfica) permitiu xerar un índice de vulnerabilidade costeira con valores entre 1 e 5, de menor a maior vulnerabilidade.
Os resultados mostran que só o 4,52% da fachada costeira galega presenta valores de alta ou moi alta vulnerabilidade (4-5), asociada principalmente aos areais, mentres que un 57,96% do litoral, maioritariamente costa rochosa, presenta uns valores de baixa vulnerabilidade (1-2).
As zonas de maior vulnerabilidade, con valores de 4 ou 5, están asociadas principalmente a areais e desembocaduras dos ríos. Os investigadores mencionan como zona de alta vulnerabilidade, por exemplo, os sistemas praia-duna de Rodas nas Illas Cíes ou o de Corrubedo, "áreas das cales é coñecida a súa enorme fraxilidade", aportan. Tamén A Lanzada sería outro caso paradigmático de zona vulnerable.

O valor de vulnerabilidade máis común no litoral galego é o 2 (baixa vulnerabilidade), que se estende por case o 58% do territorio, mentres que nun segundo lugar se atopan as zonas de moderada vulnerabilidade (3), cun 20,48% do litoral.

A costa de Galicia ten máis de 2.100 quilómetros de lonxitude que "se caracteriza polo encadeamento de sectores de costa rochosa e areosa" e, como se salienta neste estudo, "atópase nun contexto de alta enerxía, sometida ao paso de borrascas e temporais mariños".

 Por iso, argúen os científicos da USC, "no contexto do cambio global no que nos atopamos é fundamental coñecer as dinámicas que interactúan nela para identificar os sectores máis vulnerables no presente e previr posibles consecuencias negativas no futuro".

Os investigadores xeraron así un índice de vulnerabilidade relativa para a costa galega atendendo ás súas características físicas e ás dinámicas mariñas que interactúan nela. A partir dos resultados, que se plasman nunha cartografía que se elaborou a escala 1:90.000, para permitir ver todo o conxunto da costa, e que se amplían en zonas de detalle a unha maior escala para facilitar a interpretación, puideron determinar cales son as áreas que presentan unha maior vulnerabilidade e, por tanto, ás que se lle debería prestar unha maior atención á hora da planificación e xestión.

CARTOGRAFÍA

Para viusualizar os datos, os investigdores crearon diferentes mapas que reflexan o grao de vulnerabilidade dos distintos sectores da costa galega, nomeados polas localizacións que os delimitan.

Os resultados mostran que a costa norte de Galicia, no seu extremo oriental, caracterízase por unha vulnerabilidade baixa ou moderada fóra das zonas sedimentarias que presentan uns valores máis elevados, como é o caso das proximidades da praia da Catedrais, en Ribadeo, ou a de Esteiro, na contorna de Ortigueira.

Entre Ortigueira e Doniños, a costa galega presente unha vulnerabilidade moderada que pasa a ser alta ou moi alta nos amplos sectores sedimentarios. A modo de exemplo os autores sinalan a existente en tramos como os de Cedeira ou as praias de Medote e Casal.

O extremo noroccidental da costa galega caracterízase por uns valores de vulnerabilidade baixos, que só aumentan nalgunhas praias sedimentarias como Doniños no norte ou a praia grande de Miño.

Na área que comprende Punta das Olas-Malpica, Costa de Razo, Malpica-Ponteceso; Praia de Cadoleiro, Ponteceso-Cabo Vilán, Praia de Traba, Cabo Vilán-Muxía e Praia de Barreira obsérvase como o índice de vulnerabilidade mostra en gran parte do territorio taxas moderadas, que dan paso en numerosos sectores onde dominan as altas ou moi altas, como son os casos das praias de Cadoleiro ou de Traba.

No mapa que inclúe Muxía-Fisterra, praias de Nemiña, praia do Rostro, Fisterra-Punta de Louro, zona sedimentaria do Ézar e praias de Lariño e Louro, a tónica xeral nesta zona litora é dunha vulnerabilidade moderada e importantes sectores de alta. As zonas cos valores máis elevados atópanse nas franxas sedimentarias de Nemiña, Rostro, Lariño e Louro.

No sector que inclúe Punta de Louro-Baroña, praia de Aguieir, Baroña-Cabo Corrubedo, praia do Río Maior e praia do río Sieira a vulnerabilidade atópase xeralmente entre valores baixos e moderados, que contrastan coas amplas zonas sedimentarias como a praia de río Sieira onde pasa a ser alta na maior parte do areal.

En liñas xerais, o sector que comprende Cabo Corrubedo-A Pobra do Caramiñal, sistema sedimentario de Corrubed e A Pobra do Caramiñal-Illa de Arousa, presenta unha vulnerabilidade baixa, exceptuando a ampla franxa litoral ocupada polo sistema dunar de Corrubedo, unha zona de especial interese que está protexida baixo a figura de Parque Natural que mostra unha elevada vulnerabilidade.

Na maioría do territorio que comprende Illa de Arousa-A Lanzada, praia da Lanzada, A Lanzada-Bueu e contorna da praia de Montalvo obsérvanse taxas de vulnerabilidade baixas ou moderadas, agás no caso da praia da Lanzada que une a península do Grove coa zona continental, que presenta unha alta ou moi alta vulnerabilidade.

O seguinte sector confórmano Bueu-Vigo, Vigo- Panxón, sistema sedimentario de Rodas (Illas Cíes) e praias de Patos e Panxón. Aquí móstrase que en xeral a ría de Vigo ten unha vulnerabilidade baixa, agás en zonas como as praias de Patos ou Panxón e o complexo sedimentario de Rodas nas Illas Cíes, do Parque Nacional Marítimo Terrestre das Illas Atlánticas de Galicia.

Finalmente, o sector da costa sur galega (Panxón-A Garda) caracterízase por uns índices de vulnerabilidade baixos relacionados, en parte, co dominio que teñen nesta zona as costas rochosas.

Os investigadores tamén salientan que ao analizar a vulnerabilidade costeira en distintas áreas urbanas, "pódese ver como os paseos marítimos e infraestruturas accesorias se atopan frecuentemente na parte superior dos areais, zonas cunha alta vulnerabilidade". Como exemplo poñen o paseo marítimo da Coruña á altura da praia de Riazor, que "se caracteriza por uns índices moderados e altos en sectores máis puntuais e que se ve danado durante os temporais invernais".

En resumo, os científicos da USC comprobaron que "na costa galega existe unha vulnerabilidade física baixa" e calculan que "tan só o 4,52% do litoral se pode considerar como de alta ou moi alta vulnerabilidade", sendo "as zonas máis vulnerables as que se atopan nos areais e complexos sedimentarios próximos ás desembocaduras dos ríos e que á súa vez corresponden con espazos dun elevado valor ambiental".

Os sectores de moi baixa vulnerabilidade representan algo menos do 18% da superficie litoral galega, polo que, explican, "é difícil definir zonas nas que os efectos dunha modificación dos patróns climáticos e o nivel do mar afecten dunha forma clara o territorio".
 
"As costas rochosas e os sectores litorais de maior altitude son os que presentan uns índices de vulnerabilidade máis baixos e que se atopan separando as zonas sedimentarias que zarrapican o litoral galego, do mesmo xeito que as infraestruturas portuarias que segundo os materiais empregados para a súa construción presentan unha vulnerabilidade máis baixa", detallan.

A partir desta primera aproximación os xeógrafos da USC consideran que é "de grande interese no futuro poder ter en consideración os aspectos humanos e económicos do litoral galego para conseguir un índice de vulnerabilidade global que teña en conta as interaccións naturais/antrópicas que se producen nos diferentes sectores" para "comprender un xeito más preciso cales son as zonas que presentan unha mayor vulnerabilidade ante futuros eventos relacionados co cambio global e tentar mitigar as súas consecuencias".

Os resultados do estudo preséntanse nun artigo científico titulado 'Vulnerabilidad de las costas de Galicia ante los temporales marinos en el contexto del cambio global (Vulnerability of the Galician coast to marine storms in the context of global change)', na revista Sémata que edita a Universidade de Santiago de Compostela. Os autores da investigación son Alejandro Gómez Pato e Augusto Pérez Alberti.

PRAIAS EN ÁREAS CON ALTO RISCO DE INUNDACIÓN

Recentemente, investigadores das Universidades de Vigo, Linneo e Lund (Suecia), Canterbury (Nova Zelandia), Waterloo (Canadá) e do Western Norway Research Institute (Noruega) publicaron outro estudo no que avaliaron a vulnerabilidade de 724 praias de Galicia. Os resultados mostraron que 76 areais están situados en "áreas con alto risco de inundación".

Destas 76 praias, 43 están en risco de inundacións costeiras, 26 en risco de inundacións fluviais e sete en risco de ambas as dúas. Ademais, a zona máis vulnerable é a ría de Muros e Noia, onde "unha inundación dun metro podería alagar unha área de 104,3 quilómetros cadrados".

No caso deste estudo científico, a vulnerabilidade das praias de Galicia —onde se observou un aumento do nivel do mar de entre 2,2 e 2,5 milímetros ao ano—, avaliouse con respecto ao turismo, considerando tres indicadores: nivel de visitas, instalacións turísticas e ancho da praia. Estes indicadores foron avaliados en termos de risco baixo, medio ou alto e foilles asignada unha puntuación correspondente nunha escala de 1 a 3, que corresponde a vulnerabilidades baixas, moderadas e altas."               (Alberto Quián, Galicia Conficencial, 29/01/18)

7/2/18

Unha especie invasora asiática ameaza as Gándaras de Budiño

"A Fallopia japonica é unha especie herbácea nativa de Asia oriental (principalmente Xapón, China, e Corea) pero nos últimos ten colonizado un dos espazos medioambientais máis ricos de Galicia, as Gándaras de Budiño, que se estende entre os concellos do Porriño, Tui e Salceda de Caselas.

Este espazo, declarado como zona especial de conservación (ZEC), está formado por un conxunto de lagoas, balseiros e regatos no curso do río Louro e é unha das maiores extensión de lagoas, e outras augas continentais de Galicia. E destaca, sobre todo, pola súa fauna e flora; a vexetación acuática e sobre todo a gran cantidade de aves migratorias que fan deste espazo un importante punto de interese científico.

Pero, nos últimos anos, as Gándaras de Budiño levan sufrindo numerosos problemas. Ao pé mesmo de todo este ecosistema, está o ameazante polígono industrial da Granxa, que aglutina a crecente actividade empresarial de Porriño e Vigo e, cuxa ampliación, afectou directamente a importantes partes deste espazo.

A FALLOPIA JAPONICA

Con todo, un dos graves problemas aos que se enfronta esta área protexida é a proliferación da Fallopia japonica, unha especie que se asemella ao bambú e que pode alcanzar un tamaño de 3-4 metros. Está clasificada pola Unión Internacional para a Conservación da Natureza como unha das 100 peores especies invasoras do mundo e incluída no Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras.

De feito, é tan perigosa que ata o seu sistema radicular invasivo e un forte crecemento poden danar as bases de cemento, os edificios, defensas contra inundacións, estradas, pavimentación, muros de contención e sitios arquitectónicos. Tamén pode reducir a capacidade das canles nas defensas contra inundacións para controlar a auga. Nas Gándaras de Budiño, as Fallopia japonica teñen xa causado un importante estrago no ecosistema local.

Por iso, a Consellería de Medio Ambiente destinará máis de 200.000 euros para tentar restarurar o hábitat deste ecosistema. Para iso, a empresa adxudicataria terá que destinar un equipo composto por tres persoas e un director con titulación universitaria en bioloxía, ciencias ambientais, enxeñería de montes, enxeñería forestal ou titulación equivalente e cun mínimo de cinco anos de experiencia en traballos relacionados coa xestión de flora de especies exóticas invasoras.

ERRADICACIÓN EN TRES ANOS

Este equipo de catro persoas terá que traballar durante tres anos para tentar erradicar esta especie, primeiro cunha limpeza inicial da zona e logo coa aplicación de herbicidas a base de glifosato, autorizado en medio acuático. Con todo, Medio Ambiente alerta do elevado potencial rexenerador da Fallopia japonica e por iso insiste en que, durante estes traballos, se evite que parte das sementes caian á auga ou en vías de comunicación xa que, son, precisamente os cursos fluviais ou os vehículos as que máis a están espallando.

A planta tamén é resistente ao corte, polo rebrote vigoroso das raíces. Por iso, o método máis eficaz de control é mediante herbicidas de aplicación preto da fase de floración a finais do verán ou no outono. Existen dous axentes de control biolóxico de plagas que poden controlar esta planta; son o psílido Aphalara itadori e unha mancha da folla de fungos do xénero Mycosphaerella.

MÁIS ESPECIES AMEAZADAS

Non é a primeira vez que este espazo se ve ameazado. O sapoconcho común (Emys orbicularis) é unha especie en perigo de extinción en Galicia dende 2007. Un dos seus principais hábitats está, principalmente, nas Gándaras de Budiño e as súas principais ameazas son a perda de hábitat, o pequeno tamaño das poboacións e a presenza de especies exóticas invasoras (EEI), principalmente, os sapoconchos de Florida, que introduciron un parasito que provoca un alto índice de mortalidade entre os espécimes galegos.

Outro dos grandes problemas aos que se enfronta as Gándaras de Budiño é o da crecente actividade industrial. De feito, en 2008, unhas obras na charca e barreira de Cerquido, outro espazo natural veciño ás Gándaras, viuse seriamente afectado. "          ( Xurxo Salgado, Galicia Confidencial 16/01/18)

6/2/18

Así desapareceron da estatística do Sergas os peores datos de listas de espera de cada ano

"A pasada semana a Consellería de Sanidade fixo públicos os datos das listas de espera no Servizo Galego de Saúde, datados no 31 de decembro de 2017. No que atinxe á agarda para operacións cirúrxicas o dato medio situouse en 66,4 días, uns dous días menos que no remate de 2016 e máis de seis por riba do límite que a Xunta introduciu na lei. 

O cómputo vai, en calquera caso, na liña descendente da última media década, cando ademais o Goberno galego se librou a si mesmo de facer públicos os que adoitaban ser os dous peores datos de cada ano, os que arrastraban os efectos dos picos da gripe no inverno e dos peches de camas no verán.

A lei de garantías de prestacións sanitarias, en vigor dende 2014, inclúe mecanismos cuestionados dende a oposición e plataformas na defensa da sanidade pública como o que facilita o transvasamento de pacientes do Sergas a centros privados, pero tamén trouxo consigo unha redución da información sobre as listas de espera que a Consellería comezou a aplicar en 2015: pasou de informar trimestralmente a facelo semestralmente e elixiu como xanelas informativas o 31 de decembro e o 30 de xuño

Suprimiu, daquela, os datos correspondentes ao 31 de marzo e ao 30 de setembro, e esta eliminación suavizou moi notablemente a curva estatística anual: xa non hai un pico no verán e o do inverno é moito menos pronunciado.

Un repaso da base de datos completa -a información divulgada na web do Sergas tamén foi recortada e a serie histórica comeza agora en 2014, aínda que o IGE segue a ofrecela íntegra, dende 2005- e debullada por trimestres amosa ás claras por que o dato do terceiro trimestre, o que reflectía o impacto da menor actividade cirúrxica do verán, era o máis incómodo para o Goberno galego e, daquela, o máis proclive a ser eliminado da difusión pública. 

Agás nunha ocasión -o 2006-, o do terceiro trimestre sempre foi o dato de espera media cirúrxica máis elevado e nunca baixou dos 90 días de media. O último coñecido, o de 2013, achegábase aos 100.

O outro dato suprimido, o do primeiro trimestre, foi o segundo máis elevado da serie anual ata 2008 e volveuno ser en 2014, último coñecido, cando estivo por riba dos 82 días. Os que o Sergas foi divulgando nos últimos tres anos -os de decembro e xuño- tenderon á baixa, se ben só o do segundo trimestre -agora, primeiro semestre- se achega aos 60 días do límite legal. 

Sanidade non especifica, non obstante, ata que punto inflúe neste cómputo total o feito de que o propio Goberno se facultase a si mesmo para remitir á sanidade privada aos doentes que superasen ese limiar de dous meses a agardar. 


Durante o trámite parlamentario da lei que amparou esta supresión de información pública sobre as listas de espera o PP defendeu o novo modelo como unha decisión "valente" que permitiría que a demora cirúrxica "pasase a un segundo plano" do debate político no país. 

A imposibilidade de observar os efectos na espera dos peches de camas durante o verán comezou pouco antes da remuda na persoa titular da Consellería e, dende que Jesús Vázquez Almuiña substituíu a Rocío Mosquera, o novo conselleiro vén defendendo que a cuestión destes peches é un debate "anticuado"

Así e todo, a Consellería vén negando ao Parlamento información ao respecto de xeito sistemático, polo que os datos que manexan oposición e colectivos de doentes son só estimacións realizadas a partir da información que manexan os sindicatos."            (Praza Pública, David Lombao)

5/2/18

Galicia se echa a la calle contra la ley de salud de Feijoo

"Miles de personas han recorrido las calles de Santiago en la protesta central de la plataforma en defensa de la Sanidad Pública en Galicia, después de la celebración de numerosas manifestaciones en las cuatro provincias gallegas convocadas por SOS Sanidad Pública, para protestar contra la reforma de la Ley de Salud de Galicia

Tras la escala de recortes y reducción del presupuesto sanitario emprendida por el presidente de la Xunta de Galicia, siguiendo la estela emprendida por el gobierno central, presidido por Mariano Rajoy, que publicó El Plural en una radiografía de la sanidad en Galicia, donde se aseveraba que el gasto sanitario se había reducido en más de un 18% desde el año 2009. 

Ahora, durante la semana del 12 de febrero, se debatirá y previsiblemente aprobará, ya que el Partido Popular cuenta con mayoría absoluta en la cámara autonómica, el proyecto de reforma de la Ley de Salud de Galicia. Esta nueva legislación en materia de sanidad de la derecha gallega, no ha contado con la participación ni el consenso de ningún colectivo implicado.

Desamparo de la prevención de la enfermedad y la rehabilitación

Para analizar esta ley hemos hablado con el ex coordinador de la comisión de Sanidad del PSdeG y actual portavoz del ayuntamiento de Santiago del grupo municipal socialista, Francisco Reyes Santías. La primera reflexión que plantea es “porqué una ley, que fue aprobada en el año 2008 por el gobierno progresista de Pérez Touriño, pero que durante 10 años le ha servido al gobierno del PP, en estos momentos se quiera cambiar de una forma tan drástica”.

Este proyecto de ley da un giro radical al servico de salud existente, ya que la ley de 2008 amplió la definición de salud, hasta el momento reducida al aspecto físico, para ampliarlo a los psíquicos y sociales. La nueva ley “se aborda desde una perspectiva puramente asistencial, ignorando la promoción de la Salud, la prevención de la enfermedad, así como la rehabilitación del paciente y su reinserción”, categoriza Reyes.

Infravaloración de los hospitales comarcales de referencia

Las “Áreas de Salud”, esto es, las demarcaciones territoriales recogidas en la Ley General de Sanidad, que vinculan unos servicios mínimos de atención primaria y hospitalaria con un núcleo poblacional, se sustituirán por un nuevo término: “distrito”. Esta propuesta no está contemplada en la Ley General de Sanidad para las poblaciones que son atendidas por los hospitales de referencia comarcales, de modo, que los hará depender de los hospitales de mayor tamaño

Esto implica, afirma el portavoz “ una desigualdad territorial, ya que habrá una primacía de unas áreas sobre otras, al mismo tiempo que permitirá una mayor pérdida de presupuesto de los hospitales pequeños frente a los grandes”. 

Además, indica Francisco, vinculará “al personal que tiene asignada su plaza en un hospital determinado a todos los hospitales del área, es decir, un trabajador con plaza en el hospital de la de ciudad Lugo, puede verse obligado a trabajar en otro de la provincia”. 

 Para los pacientes, supondrá un copago añadido, asevera el socialista, ya que “obligará al traslado a los grandes hospitales, con el sobrecoste añadido que conlleva no solo para el enfermo, sino también para la familia”. De hecho este proyecto de ley ni siquiera menciona la Atención Primaria, tan solo “ incrementa el ‘hospitalismo’ del SERGAS (Servicio Gallego de Salud)”, categoriza el portavoz municipal.

Discrecionalidad y enchufismo laboral

Este nuevo modelo “universaliza la ‘laborización’ del personal, ya que permite el acceso al sistema a través de la libre designación, no como una excepcionalidad; al mismo tiempo que legaliza nuevos itinerarios profesionales, que podrían llegar a ser personalizados”, describe Francisco Reyes.

Reforma en los órganos de participación

La nueva ley plantea dos modificaciones en los órganos de participación, tanto de profesionales como de administraciones que tenían competencias en sanidad y que eran esenciales para la promoción, así como la prevención de la salud de pacientes y de la ciudadanía en general.

El primer cambio es que “ ya no se establece por ley quienes forman parte de esas comisiones de participación, es decir, qué asociaciones, organizaciones o instituciones, sino que lo deja a criterio arbitrario de la consejería por medio de un reglamento”, explica Reyes.

La segunda variación es que “ deja de recoger que entre las funciones de las comisiones de participación, se pueda analizar previamente ni con posterioridad un plan de salud, un contrato programa o los conciertos sanitarios antes de su aprobación, sino que solo lo puedan hacer con posterioridad, lo que significa que en la práctica no van a tener ninguna función de control o de evaluación y por lo tanto, habrá una falta total de transparencia”, argumenta el experto.

Por otra parte, hasta la fecha, la legislación del 2008 consideraba autoridades sanitarias entre otros a los inspectores médicos o a los alcaldes (para decretar una emergencia). Por el contrario, la nueva ley permite que los gerentes pueden ser autoridades sanitarias, esto es, personal que ocupan puestos de libre designación podrán hacer inspecciones e incluso abrir expedientes sancionadores. Ante esta tesitura, cabe preguntarse si estamos ante una ley mordaza del SERGAS.

Privatización de la investigación y de la innovación sanitaria

Si bien la normativa actual reconoce el derecho de la ciudadanía al conocimiento de toda la información disponible sobre sus enfermedades. El anteproyecto cede el control de la investigación y de la innovación de la sanidad pública a los laboratorios privados, aplicando el derecho a la propiedad intelectual para ceder los datos de los pacientes incluidos en los ensayos clínicos hasta que lo consideren oportuno. 

Pero esto no termina aquí, concluye Francisco Reyes, ya que “se crea la compra pública innovadora, esto es, la Xunta compra una innovación aún inexistente, que las empresas privadas se comprometen a llevar a cabo. Si el cometido sale mal se reparten las pérdidas y si sale bien la patente es para la industria”.

Llegados a este punto, lo único que nos queda por decir es que tras privatizar el cuerpo, Feijoo también ha logrado privatizar la mente."               (Raquel Álvarez, El Plural, 04/02/18)